Un orgulloso legado de apoyo a la educación y al liderazgo para las familias latinas de Atlanta

Todo comenzó así:

Un sueño, 17 niños y una determinación inquebrantable.

En 2001, Maritza Morelli llegó de Venezuela a Atlanta con una misión clara: transformar el futuro de su nueva comunidad. Al ver las barreras que enfrentaban las familias latinas para acceder a los recursos necesarios en las escuelas públicas, decidió actuar.

Con el apoyo de la Iglesia Presbiteriana Mount Vernon y junto a la visionaria Martha Barrios Mead, Maritza sembró una semilla: un programa de verano de dos semanas para solo 17 pequeños. Esos primeros días de alegría, conexión y orgullo cultural fueron el inicio de algo gigante.

Hoy, lo que comenzó como una pequeña iniciativa en Sandy Springs es un recurso imprescindible y un pilar de confianza absoluta para toda la comunidad inmigrante de Atlanta.

De una iniciativa a un movimiento:

Más de dos décadas rompiendo barreras

Aquí no solo enseñamos; formamos generaciones. Hemos perfeccionado un modelo educativo visionario basado en el juego y la investigación, diseñado para que los niños piensen de forma independiente y vean mejores oportunidades para su vida.

Nuestros números hablan del poder de la constancia:


+6400
vidas transformadas:
Niños, jóvenes y padres que hoy lideran e inspiran una comunidad más educada, saludable, estable y sostenible.


Un camino sin límites:
Fuimos pioneros en educación temprana, pero nuestra visión creció. Hoy acompañamos a las familias latinas en toda su trayectoria escolar: desde la primera infancia hasta la universidad.

El Futuro apenas comienza

Formamos a la próxima generación de líderes latinos porque estamos convencidos de que, cuando una familia prospera, toda la sociedad crece. Tras 25 años de éxito, nuestro legado no se detiene; evoluciona para inspirar a miles más a alcanzar su máximo potencial.

¡Acompáñanos a escribir el próximo capítulo de esta historia!